En estos días en que los adultos quieren que sus hijos sepan mas, que aprendan todo lo que este a su alcance, que manejen cuanta tecnología quede a su paso, todo para ser mas inteligentes, curiosamente pocos adultos se detienen a CONVERSAR con los niños. Pocos les cuentan pasajes de sus vidas, vidas que tendrían mucho que contar: lo que vieron camino a casa o al trabajo, alguna actividad en casa, o lavar la ropa, solo hay un detalle por estos días todo ya es realizado por maquinas, como la lavadora por decir un ejemplo. todo es digno de compartir a través de la mas importante herramienta que tiene el ser humano para poder serlo: el lenguaje.
Hoy me encontré con este hermoso cuento, donde ademas de apreciar la diversidad racial, muestra un sentido estético y a pasible de la vida mágico de inversiones inocentes y misteriosas. La identidad es algo que llama también mi atención cuando la historia habla del don que le concedió los genes de su antecesora y se siente orgullosa de poseerlo. En esta época pocos nos detenemos a observar detenidamente de donde venimos, que hicieron los que nos antecedieron, primero en la familia y luego en la comunidad. así este hecho ayudara a construir el camino del hacia donde nos dirigimos.
Hoy me encontré con este hermoso cuento, donde ademas de apreciar la diversidad racial, muestra un sentido estético y a pasible de la vida mágico de inversiones inocentes y misteriosas. La identidad es algo que llama también mi atención cuando la historia habla del don que le concedió los genes de su antecesora y se siente orgullosa de poseerlo. En esta época pocos nos detenemos a observar detenidamente de donde venimos, que hicieron los que nos antecedieron, primero en la familia y luego en la comunidad. así este hecho ayudara a construir el camino del hacia donde nos dirigimos.
Me ha gustado La niña bonita por que cada invención del por que de su color juega con todo lo no posible o juguetonamente posible, a eso se le llama imaginación misma que construye la fantasía y alimenta más y más imágenes para responder a cualquier situación.
NIÑA BONITA
Ana María Machado
Había una vez una niña bonita, bien bonita. Tenía los ojos
como dos aceitunas negras, lisas y brillantes. Su cabello era rizado y negro,
muy negro, hecho de finas hebras.
De noche su piel era oscura y lustrosa, más suave que la piel de la pantera cuando juega
la lluvia. A su mamá le encantaba y a veces le hacía unas trencitas de colores.
Y la niña bonita terminaba pareciendo una princesa de las tierras de África o
de un hada del reino de la luna.
Al lado de la casa de la niña bonita vivía un conejito
blanco, de orejas color rosa, ojos muy rojos y hocico tembloroso. El conejo
pensaba que la niña era la persona más linda que había visto en toda su vida. Y
decía: - Cuando yo me case, quiero tener una hija negrita y bonita. Tan linda
como ella…
Por eso un día fue adonde la niña y le preguntó: niña bonita,
Niña bonita.. ¿Cuál es tu secreto para ser tan negrita?
La niña no sabía pero invento:
- Ah, debe ser que de chiquita me cayó encima un frasco de
tinta negra.
El conejo fue a buscar un frasco de tinta negra. Se lo echo
encima y se puso negro y muy contento. Pero cayó un aguacero que le lavo toda
la negrura y el conejo quedo blanco otra vez.
Entonces regreso donde la niña y le pregunto: Niña bonita,
niña bonita, ¿cuál es tu secreto para ser tan bonita.
La niña no sabía pero invento:
-Ah de ser que de chiquita tome mucho café negro. El conejo
fue a su casa. Tomo tanto café que perdió el sueño y paso toda la noche
haciendo pipi. Pero no se pudo hacer negro.
Regreso entonces a donde la niña y le pregunto otra vez: Niña
bonita, niña bonita ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?
La niña no sabía pero invento:
-ah, debe ser que de chiquita comi mucha uva negra
El conejo fue a buscar una cesta de uvas negras y comió y comió.
Y comió hasta quedar atiborrado de uvas, tanto que no podía moverse.
Le dolia la barriga y paso toda la noche haciendo popo. Pero
no se puso nada negro.
Cuando se mejoro. Regreso donde la niña bonita y le pregunto
una vez más:
-Niña bonita, niña bonita ¿cuál es tu secreto para ser tan
negrita?.
La niña no sabía y ya iba a ponerse a inventar algo de unos
frijoles negros. Cuando su madre que era una mulata linda y risueña, dijo:
-
Ningún
secreto. Encantos de una abuela negra que ella tenía.
Ahí el conejo, que era bobito pero no
tonto, se dio cuenta de que la madre debía estar diciendo la verdad, porque ,la
gente se parece siempre a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos y hasta a sus
parientes lejanos.
Y si el quería tener una hija negrita
y linda como la niña bonita, tenía que buscar una coneja para casarse.
No tuvo que buscar mucho. Muy pronto
encontró una coneja oscura como la noche que hallaba a ese conejo blanco muy
simpático.
Se enamoraron, se casaron y tuvieron
un montón de hijos, porque cuando los conejos se ponen a tener hijos , no paran
más.
Tuvieron conejitos para todos los gustos,
blancos, bien blancos, blancos medio grises, blancos manchados de negro, negros
manchados de blanco y hasta una conejita negra bien negrita. Y la conejita fue
la madrina de la conejita negra.
Cuando la conejita negra salía a
pasear siempre alguien le preguntaba:
-Coneja, coneja negrita, ¿Cuál es tu
secreto para ser tan bonita?
Y ella respondía: - Ningún secreto.
Encantos de mi madre que ahora son míos.
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